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...Por qué soy payasa? Mi teoría es simple, nací así. Yo nunca he sido de esas personas que se sientan a esperar que el mundo venga hacia ellas, por eso empecé a trabajar en la calle. Quería aprender de la manera más inmediata. Quería ver, escuchar y sentir la reacción del público, tomar riesgos y descubrir el arte de hacer reír a la gente. Eso fue hace diez años. Durante ese tiempo el verdadero trabajo ha sido desaprender todo lo que aprendí. Los payasos no son personajes, son personas, los más humanos de los seres humanos. Entonces, naturalmente, el reto ha sido integrar la técnica tan profundamente dentro de mí que ya no soy consciente de utilizarla. Esto me libera de toda reacción "estándar" y me da poder para encontrar siempre nuevas y espontaneas reacciones al sinfín de situaciones y acontecimientos con que me topo en la calle. Mi filosofía es sencilla: cuanto más me divierto, más se divierten los demás. Si yo estoy preparada para jugar, si dejo que mi cuerpo entre en los juegos del ritmo y la exageración, si permito a mis emociones fluir en juegos de expresión y comunicación, si abro mi corazón a la risa, y si sobre todo soy honesta, entonces el público jugará conmigo de buena gana. Y ése es mi propósito, crear un círculo mágico en medio de la selva de hormigón donde todos puedan ser un poco más humanos, donde todos puedan admitir que ellos también son ridículos de vez en cuando.
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